Reflexiones, por Julio Carrillo Amrit Singh

La condición humana es fácil de entender. Después de todo ¿no tenemos las mismas necesidades? Percibimos sentimientos, soñamos sueños y esperamos en la esperanza de que nuestros días nos traigan amor, prosperidad, diversión y buena salud. Todos estamos en el mismo plato.

Nos hemos educado de una manera en la cual la observación del bien y del mal no nos afecte. Cada condición humana tiene sus características, tiene la manera para que se sigan unas tradiciones. Sabemos que la información se ha ido transformando y desvirtuando a la medida que han ido pasando de generación en generación. Hasta que en los tiempos que corren se ha olvidado de las raíces de nuestra conexión verdadera. ¿Cuál es esa conexión que uno anda buscando?, es la que engloba la fisionomía espiritual. De qué manera, dentro de nuestros ancestros, navegamos en un interior que nos llama a realizar un conocimiento un rastreo.

Ya en nuestra infancia, ya se crearon una serie de preguntas en las que todo lo que observamos, lo mirábamos desde el prisma de una magia de incógnitas o tan solo por los prismas de nuestros congéneres. Pero en realidad nuestras indagaciones, nuestra experiencia como ser humanoide, nos han enseñado las crudas realidades, de los miedos, de los acontecimientos de nuestras vidas cambiantes, nuestros momentos de perdida, es el momento en el que comprendemos, como hizo buda en su momento, el descubrimiento del sufrimiento humano, de sus deseos, sus mayas, (ilusión en sanscrito), y por descontado que todo tiene su fin, la muerte. De qué manera él con sus meditaciones comprendió, que el camino del desapego, el camino de enfrentarse con los monstruos naturales de cada ser, es la experiencia que nos ha tocado vivir y la que nos vemos abocados a convivir.
Sino experimentas la verdad no podrás compartirla. Sino experimentas esta verdad te garantizo que, sin importar quién eres, nunca serás feliz.
Ustedes no son de esta tierra, son visitantes. El hombre empezó a sentir el rezo viendo la interpretación de la naturaleza. En esa misma unión aprendió a sintonizar el grado de espiritualidad, donde entendió que debía limpiarse a si mismo. Limpiar la mente en silencio es permitir que el alma se refleje en todo aquello que expresas en tu vida diaria.

Debes preguntarte por qué existe una resistencia a conectarte contigo mismo y a tener una disciplina. Tal vez es porque no te quieres enfrentar a ti mismo. Hay una carga familiar, del entorno y creencias, que llevaras en tu vida. Los beneficios de poder estar centrado que te da el yoga kundalini, te da las herramientas necesarias para que primero experimentes y después puedas incorporar en cada funcionalidad de tu ser, la luz necesaria que armonice tu vida.